"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

domingo, 16 de diciembre de 2012

Navidad, dulce navidad




¡Ya huele a Navidad! Se percibe en las calles, en la gente, en el tiempo, en los supermercados. Aunque la navidad cada vez aterriza más temprano en los hogares de todo el mundo, debido al bombardeo de anuncios en los medios de comunicación, a que las estanterías de los supermercados están llenas de surtidos típicos navideños, a las innumerables cenas de empresa y amigos o a que las calles están adornadas por luces de colores y motivos navideños. Pero, sin duda para mí, la Navidad comienza cuando la nieve hace gala de presencia. ¡Qué estampa más bonita la de disfrutar de la ciudad o visitar los mercadillos típicos navideños cubiertos de blanco!

Este año, estas fechas han empezado de manera diferente, ya que me encuentro en Alemania, y por consiguiente empapándome de la cultura alemana también en estas fechas, antes de despegar rumbo a España.  Desde finales de noviembre muchos son los mercadillos navideños que conquistan las ciudades alemanas para el disfrute de sus ciudadanos y visitantes. ¡A cada cual más bonito! Con sus casetas de madera, sus luces de colores, ambientados como el de Bremen en época de piratas. Carruseles para los más pequeños, multitud de puestos con ideas originales para regalar, puestos de comida con los productos típicos como son los champiñones en salsa, las salchichas o las “Kartoffelpuffer mit Apfelmus”. Y después de comer, para entrar en calor nada mejor que unas castañas asadas o beberse una tacita de vino caliente con canela “Glühwein”. ¡Qué bien sienta con el gélido frío!

El 1 de diciembre se comienza con la tradición de los calendarios de adviento, ya sean de chocolate o los fabricados a mano con pequeñas sorpresas en el interior de sus bolsillos. Estos se consumen hasta el día 24 de diciembre o lo que es lo mismo, el día de Navidad.

Antes de que llegué este día, el 6 de diciembre es otra de las fechas estrella: “Sankt Nikolaus”. Los más pequeños y también los mayores reciben un pequeños detalle, por lo general chocolatinas y dulces que “Sankt Nikolaus” ya fuese en la chimenea o en los zapatos depositó la noche anterior.  

Para que el 24 de diciembre este todo listo para que el Weihnachtsmann deposite los  regalos en los hogares. En muchas ciudades alemanas, por ejemplo en Oldenburg, el pasado 8 de diciembre, las tiendas permanecieron abiertas hasta las 12 de la noche. Consumismo que no falte en estas épocas tan señaladas. Aunque también son fechas en las que se dan sentimientos tan antagónicos como la felicidad y la melancolía. Por una parte, las navidades son fechas para estar con la familia y amigos, de comida en comida, de encuentros, pero también son fechas tristes y melancólicas debido a la pérdida de algún ser querido.  





domingo, 9 de diciembre de 2012

La “BlackBox Abschiebung” llega a Oldenburg



Miles de inmigrantes deciden cada año abandonar sus países en busca de un lugar mejor, donde emprender una nueva vida. Historias que ya sea por el espacio o el tiempo quedan narradas en un par de minutos o en un reportaje de varias páginas. Historias que muchas veces, por desgracia quedan en el olvido.

Con el fin de ahondar un poco más en la vida de algunos de estos inmigrantes, conocer que les llevó a decidir abandonarlo todo por empezar una nueva vida en un país con otra cultura, idioma, costumbres o tradiciones llega a Oldenburg la “BlackBox Abschiebung[1]”.

Una caja negra de 3x3 m decorada por fuera con fotos de gente, en sus países de origen, donde se destaca la pobreza y la suciedad. Gente con la mirada pérdida, triste, que contrarresta con las fotos en el país de acogida, en este caso, Alemania, en las que salen alegres, empapándose de la cultura y de las tradiciones germanas. Una caja negra, quizás representando como sus vidas después de sufrir la expulsión queda en el olvido, en la obscuridad.

Cuando accedemos al interior es como si nos transportásemos al salón de una casa. Con su sofá, su televisión, sus cuadros, su lámpara. Una casa que podría ser la de algunos de los inmigrantes expulsados. Nos sumergimos en un ambiente cómodo y relajado, donde a través de una televisión podemos escuchar y ver en bucle la historia de nueve personas. Sin embargo, estas historias poco tienen que ver con el ambiente en el que nos encontramos.  Nos cuentan cómo fue su llegada a Alemania y cómo fue su expulsión más tarde. De cómo cambió su vida en ese momento. Historias como la de dos rumanos que fueron supuestamente abatidos por dos cazadores mientras atravesaban la frontera.

Un proyecto cultural y social en el que además se están llevando a cabo otras actividades como: Películas, talleres para niños y jóvenes o debates sobre la política actual de expulsión del ministerio del interior alemán. En los que los grupos de resistencia, o los activistas de refugiados hablarán sobre el racismo institucional y el cotidiano. Nos aclararán cuáles son las razones por las que estas personas deciden abandonar sus países en busca de un lugar mejor, en donde poder llevar una vida digna, con las dificultades que eso supone. Y se hablará también de la situación actual de protección de los refugiados, entre otras cuestiones.














[1] http://www.ibis-ev.de/de/aktuelles#blackbox. “Blackbox Abschiebung”. Geschichten und Bilder von Menschen, die gerne geblieben wären. Medieninstallation 26.11.2012-25.01.2013.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Seis meses con sabor agridulce



Hoy se cumplen 6 meses desde que vine aquí, o lo que es lo mismo me encuentro en el ecuador de mi estancia en Alemania como voluntaria europea. Un tiempo en el que he aprendido muchas cosas, en el que he tenido que sortear muchos obstáculos, en el que he conocido a mucha gente, en el que me he relacionado y conocido otras nacionalidades y culturas, en el que ha habido momentos más alegre y otros más tristes, en el que he perfeccionado mi alemán…
En definitiva, tiempo suficiente como para darte cuenta de muchas cosas y plantearte muchas cuestiones. En primer lugar, ¿qué es ser voluntaria?, ¿qué significa participar en el servicio de voluntariado europeo?. Antes de venir aquí, pensaba que el hecho de ser voluntaria tenía una connotación más allá de la de desempeñar una labor puramente altruistamente. Que implica desarrollar además una labor social, que te  ayudaba a crecer y mejorar como persona. Por desgracia, muchas veces no es así, de hecho a veces no encuentro cual es la diferencia entre ser voluntaria y ser becaria. Participo en un proyecto interesante debido a su diversidad cultural y racial; variado y amplio, ya que se tratan temas que afectan tanto a niños como a adultos.  Pero que sin embargo, muchas veces se ha quedado reducido a trabajar simplemente cuidando a niños, en una cafetería o hacer papeleo administrativo. Sin poder enriquecerte de esa diversidad cultural.
Según van pasando los meses te vas dando cuenta además de otras cosas.  Te surgen interrogantes de otro tipo como: ¿Qué he aprendido en estos 6 meses?, ¿cómo ha cambiado mi vida desde que vine aquí?, ¿Ha sido un cambio positivo o negativo?. Te das cuenta de que en 6 meses has aprendido más alemán que lo que aprendiste en dos años en España. De las diferencias o los choques culturales que puede haber entre culturas, que en mi opinión van más allá de choques entre países de la unión europea, o del mismo continente. Que una cosa es ir a un país de vacaciones y otra vivir en el, que la gente no se comporta igual en su propio país que cuando sale de él. Que aunque parezca un tópico el tiempo también influye en el carácter y en el modo de vida de la gente. Lo que implica acostumbrase a otro tipo de cosas. Como quedar en una casa para tomar un té en vez de ir a un bar para tomar una coca cola, o a ver las calles desiertas a partir de las 7 de la tarde aunque sea fin de semana. A cambiar el  coche por la bici, a que caerse de ésta o que se te pinche una rueda sea de lo habitual. Te acostumbras a quedar todos juntos para hacer una excursión o ir a la discoteca en bici.  Te acostumbras a comer otras comidas, a depender más de unos alimentos que de otros, a probar nuevos sabores. Te conviertes en un fanático del reciclaje, separando hasta lo inseparable. Te surgen nuevos problemas que nunca te habían surgido, y que debes resolver tu sola, aunque tu alemán sea de lo más rudimentario. Conclusión: un balance de lo más agridulce.

domingo, 18 de noviembre de 2012

El mundo del circo se queda huérfano, tras la pérdida de Miliki




¿Quién no se acuerda del famoso programa de la televisión  “Había una vez un circo” o del trío formado por Gaby, Fofó y Miliki o de la célebre frase, “¿Cómo están ustedes?”? Sí, me estoy refiriendo nada más y nada menos que al polifacético artista Emilio Aragón, más conocido como Miliki. Un referente para varias generaciones, que han crecido disfrutado con el payaso más famoso de la tele, tanto niños como mayores  han podido disfrutar de momentos inolvidables junto a Miliki, que se despedía ayer de nosotros, a los 83 años de edad.
Desde que debutara en  los años 30 con el Circo Price de Madrid, Miliki desempeñó una profesión de las más bonitas del mundo, la de hacer reír a la gente, sacar una sonrisa hasta en los momentos más difíciles. La de sumergirnos en el maravilloso mundo del circo y de los payasos.
Nacido en Carmona (Sevilla) en 1929, Miliki trabajó en diversos espectáculos y medios de comunicación junto a sus hermanos por toda América y por nuestro país. Aunque su reconocimiento como el payaso más famoso de la tele, le llegaría con el programa de TVE “Había una vez un circo”, en el que trabajó entre 1973 y 1977. Años más tarde, tras separarse de sus hermanos, Miliki probó suerte en el mundo de la producción discográfica. Aunque en los años 90 volvería a las cámaras de la mano de su hija Rita Irasema, con quien presentó varios programas infantiles.
El célebre artista también se dedidó a la escritura. Publicando sus memorias en 1996, bajo el título "Recuerdos". Además, de publicar otras obras como "La máquina de los coches", "Juan Olores", "La Providencia" o "Con Alma de Niño". Su último trabajo, lo publicaba la pasada primavera, "Donde duermen los murciélagos", un trabajo que hacía alusión al mundo del circo, en donde denunciaba la crisis de este espectáculo en los últimos años. 
Miembro de una saga de payasos de gran tradición, los Aragón.  Su trayectoria artística fue reconocida con numeroso premios, entre ellos, dos Premios Grammy Latino por la Grabación "A mis niños de 30 años" y por "¿Cómo están ustedes?", dos discos de oro por sus trabajos "Navidades Animadas" y "De Película". Además de la Medalla de Oro de las Bellas Artes o el Premio "El Chupete" al Mejor Comunicador Infantil 2006.