"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

miércoles, 28 de marzo de 2012

Medicina personalizada: ¿prevenir o condicionar?

Es evidente que desde principios de la década de los ochenta, la sociedad está siendo testigo de un desarrollo veloz y asombroso de la tecnología y de la ciencia. Nos ha mejorado y facilitado la vida con la introducción de las nuevas tecnologías; ha desarrollado técnicas reproductivas artificiales como la fecundación in vitro, e incluso en algunos países se puede elegir el sexo de los hijos. A raíz de estos experimentos yo me pregunto ¿qué más nos traerá la ciencia? ¿Se crearán en un futuro seres humanos perfectos? ¿Alcanzaremos algún día la perfección absoluta?, ¿llegaremos a vivir en un mundo en el que todo sea perfecto y maravilloso, y en el que no exista el dolor? 
Parece ser que estamos cerca de conseguirlo. Ya que hace apenas unas semanas leí un estudio[1] en el que se está trabajando para poder conover el estado de salud de una persona y su riesgo de padecer futuras enfermedades con el fin de empezar a tratar a cada paciente según sus características físicas y psicológicas mediante el fármaco adecuado. Es decir, la medicina personalizada o a la carta. Para ello es necesario el conocimiento del genoma y de los procesos de secuenciación del ADN. Un primer paso para combatir futuras enfermedades, pero que sin embargo no es suficiente, ya que además de los factores genéticos influyen otros factores como el medio ambiente y el modo de vida. De hecho, cuantas veces habremos oído decir "a fulanito le han detectado un cáncer y mira que era un chico sano, que hacía deporte, no bebía, no fumaba..."
Es verdad, que la medicina a la carta, puede ayudar a prevenir, ya que te informa y te enseña a cuidarte ante posibles enfermedades, pero por otra parte, también pienso que puede llegar a condicionaar la vida de la persona, porque ¿cuál será el porcentaje establecido para avisar a alguien de que puede sufrir tal enfermedad en el futuro y por consiguiente se le empiece a tratar?, ¿quién marcará estos parámetros?, ¿podrá el paciente decidir si quiere saber lo que le depara el futuro o no?, ¿esa prevención estará disponible para todos los bolsillos? o simplemente, ¿será un privilegio para unos pocos?.



[1] Según un artículo publicado en la revista Cell, en el que ha participado el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).