"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

lunes, 25 de junio de 2012

Un destello en el ansiado camino hacia la vida eterna y la perenne juventud


El consumismo, la estética o el culto al cuerpo son algunos de los rasgos más característicos del siglo XXI. Por eso, no es de extrañar que durante años numerosos científicos de todo el mundo hayan estado investigando en busca de la fórmula secreta para conseguir la perfección, sin machacarse demasiado. Un entrenador personal, las dietas o recurrir a técnicas como la cirugía o el botox son hasta el momento los métodos más socorridos para alcanzar este objetivo. Sin embargo, esto podría cambiar. En las últimas semanas los medios de comunicación se han hecho eco de dos estudios paralelos que han conseguido dar un paso más en este ansiado y largo camino. Por lo que la vida eterna y la perenne juventud podrían estar a la vuelta de la esquina.
El primer estudio, realizado por el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge ha conseguido demostrar que el epigenoma cambia a través de los años y que sus lesiones son reversibles, por lo que “la modificación de los patrones de la metilación del ADN por cambios dietéticos o por el uso de fármacos podría inducir un aumento del tiempo de vida[1]”. Descubrimientos ante los cuales se me plantean numerosos interrogantes: ¿el hecho de alargar el tiempo de vida implica que las condiciones de ésta mejoren o por el contrario serán como hasta ahora?, ¿merecerá la pena tomar una pastilla más para vivir eternamente?, ¿tanto poder y respeto infunde lo desconocido, como es la muerte, como para querer alargar la vida?, ¿acaso no sería más importante invertir en calidad en vez de en cantidad?.
Unos días después de la aparición de esta noticia conocíamos que científicos de la Universidad de Osaka habían descubierto que existe una relación entre la proteína C1q y el envejecimiento humano. Y que su manipulación podría llevarnos a la eterna juventud. Paralelamente a este descubrimiento el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) sigue avanzando en el análisis de un gen que presuntamente incita a  que las células vivan el doble de tiempo de lo normal[2]. Pero, ¿realmente merece la pena tanto avance artificial y vivir condicionado a la ciencia?, ¿acaso es bueno controlarlo todo y no dejar que la vida siga su curso natural?
Unos importantes hallazgos, que sólo son una parte de la punta del iceberg que queda por descubrir. Por lo que de momento, todos aquellos que ansíen la vida eterna y la perenne juventud tendrán que conformarse con las técnicas existentes en la actualidad.

sábado, 16 de junio de 2012

Segunda semana en Oldenburg…


El tiempo sigue pasando muy deprisa, ya llevo quince días por aquí. Pero aún, no he acabado de acostumbrarme a ese fenómeno meteorológico que tan poco me gusta, la lluvia.
Si lo sé, antes de venir aquí ya sabía que iba a llover mucho y que en invierno iba a nevar, hacer mucho frío, bla, bla, bla. Pero en el fondo mi cabeza lo negaba. Pensaba que aunque las temperaturas fuesen más bajas, en junio rondaríamos los 25 grados, pero por el momento, desde que estoy aquí, no se ha dado el caso. Y va a ser que el dicho popular de “hasta el 40 mayo no te quites el sayo” no va ser posible por estas tierras. De hecho, todos los días cuando me despierto, me asomo a la ventana con las esperanza de ver un rayito de sol, y me pregunto ¿cuándo llegará el verano?, ¿cuándo podremos quitarnos el sayo? O es que por aquí, ¿sólo se dan estaciones como el otoño y el invierno?, ¿acaso el verano no se da en todas las partes del mundo?.
Una situación que explica a la perfección la diferencia de paisajes entre España y Alemania. Mientras que aquí el paisaje está formado prioritariamente por grandes espacios de diversa vegetación con grandes arboledas y lagos; donde además las casas pasan a un segundo plano, incrustándose en el paisaje. En España, lo que predomina es el paisaje urbanístico decorado con algún parquecito y algunos arbolitos. Una pena la verdad.
Ahora comprendo, porque les gusta tanto España, porque cuando ven un rayo de sol, se quedan atontados y enseguida se ponen la ropa de verano para ponerse como cangrejos. Si es que el sol da vida, energía, cambia el estado ánimo, transmite felicidad…en definitiva un montón de sensaciones positivas y muy beneficiosas para la salud.
Aún así, pese a no tener mucho sol, aquí amanece muy temprano y entra mucha claridad por la ventana. De hecho, a las 5 de la mañana ya es completamente de día,  y luego anochece como en España a las 22 horas. Por lo que tienen muchas horas de luz para poder hacer cosas, aunque por otra parte, al carecer de persianas si tienes dificultades para conciliar el sueño es horrible. Yo porque duermo bien, pero la verdad es que es un cambio importante.

jueves, 7 de junio de 2012

Primera semana, ¡¡superada!!


Dicen que cuando uno está a gusto y es feliz se pasa el tiempo volando y eso es lo que me debe estar pasando a mí, porque ya llevo una semana aquí y parece que fue ayer cuando me despedía de mi familia y amigos para venir a Oldenburg. Muchas son las novedades por el momento. Por eso, en primer lugar me estoy fijando en las costumbres y la cultura del país que me va acoger durante los próximos 12 meses, Alemania. Qué son esas cosas que tanto nos diferencian a unos países de otros y sobre todo como perteneciendo a un mismo continente como es Europa, y formar parte asimismo de una institución como es la Unión Europea, puede haber tantas diferencias.
Al principio me chocaba que las bicis tuviesen un papel tan relevante en la sociedad, no sólo a través de su presencia en las calles, sino también como pueden ser consideradas como un coche en algunas ocasiones y en otras como un viandante.  De todas formas, yo no sé si es porque los alemanes son muy altos o qué, pero desde luego son bicis para gigantes, yo casi tengo que saltar para montarme en ella, ¿acaso no existen los alemanes bajitos?.
Otras de las cosas que me ha llamado mucho la atención es lo barato que puede resultar hacer la compra. ¿Cómo es posible que puedas comprar más de la mitad de los productos de primera necesidad por menos de un euro, e incluso a veces por menos de 50 céntimos?, ¿acaso aquí no existen intermediarios y los productos llegan directos del campo?. Sin embargo, tengo que decir que tampoco existe tanta variedad de marcas como podemos encontrar en España, aquí la mayoría son marcas blancas frente a otra marca que compite.
Por otro lado, sigo teniendo problemas a la hora de encontrar los alimentos sin azúcar, y cuando me refiero a este tipo de productos estoy hablando de todos aquellos alimentos que no contienen ingredientes como la fructosa, la sacarosa o glucosa, que al fin y al cabo se trata de azúcar en sus diversas variantes.  ¿Qué pasa, que en el resto del mundo no existen diabéticos?, o ¿es que tienen otro tipo de tratamiento?.
Otra idea que aplaudo es la del reciclaje. En muchos supermercados hay máquinas en donde puedes depositar las botellas de plástico y las de vidrio y te devuelven ese porcentaje de más que desembolsaste cuando fuiste a comprarlas. Una buena iniciativa para incentivar el reciclaje y un buen gesto para cuidar el medio ambiente.

domingo, 3 de junio de 2012

Primeras impresiones

Después de tres meses de espera y una semana de lo más ajetreada de administración en administración, de papeleo en papeleo, a cada cual más desesperante, por fin llegó el gran día, y por consiguiente el comienzo de una nueva etapa.
De Madrid a Palma de Mallorca, de Palma de Mallorca a Bremen, y de Bremen  a Oldenburg. 4 horas de avión y 40 minutos en coche fueron necesarias para llegar a mi destino. Oldenburg, la ciudad que me acogerá durante los próximos 12 meses.
Una maleta cargada de sueños y llena de ilusiones por comenzar un nuevo proyecto ha sido mi equipaje, además de las 4 cosas imprescindibles que metes en una maleta de 23kg y otra de mano de 8kg para sobrevivir por lo menos durante los primeros días.
Un cambio de temperatura de 15 grados aproximadamente, pasar del sol a la lluvia, del coche a la bicicleta o de vivir en piso por una casa, pueden ser el resumen de las primeras impresiones de mi estancia aquí. 
He de decir  también, que el recibimiento ha sido de lo más grato. Gente encantadora, que me ha abierto sus brazos sin apenas conocerme de nada, y que han conseguido que los primeros días hayan sido de lo más acogedores. De momento, hasta que me vaya familiarizando con el alemán, me defiendo y me expreso en un popurrí de idiomas: francés, inglés, alemán y un poco de español. La radio puesta de fondo y el día a día espero que me ayuden a ir superando esa brecha. Hasta la próxima!!

Próximo destino… Oldenburg


Después de varios meses de ausencia vuelvo a la carga. Esta vez para intercalar entre los post de actualidad, que escribo habitualmente, post sobre mi vida en Oldenburg (Alemania) y mi trabajo aquí. 
Otro país, otro idioma, otras culturas, otras costumbres y un sinfín de cosas más que espero ir descubriendo y saboreando poco a poco y plasmando en este blog.
Bis bald Spanien, Hallo Oldenburg!!