"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

"Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí

miércoles, 19 de junio de 2013

“La Cheese Parade de Tierra de Campos”



Los que somos de Tierra de Campos y nos gusta el queso de oveja sabemos que la localidad vallisoletana de Villalón de Campos es conocida por este producto. En concreto, de esta población de 1.942 habitantes y situada a unos 70 km de la capital castellana y leonesa, proviene la clase “pata de mulo”. Un queso en forma de barra rugosa y aplanada y normalmente compuesto por leche de oveja, de pasta blanca y  con un aroma y un sabor que evoca a la cuajada. Un manjar gastronómico que desde tiempos medievales ha estado presente en ferias y mercados[1].

Y que mejor manera de dar a conocer este alimento que a través de una exposición  de esculturas divertidas y coloridas como la “Cheese Parade”. La muestra está compuesta por diferentes figuras redondas en forma de queso, pintadas por 9 artistas vinculados a la comarca vallisoletana. Y aunque en la actualidad la exhibición se encuentra en la Acera Recoletos de Valladolid, pretende recorrer las diferentes plazas de las localidades de la comarca.

En estas esculturas en forma de ruedas podemos ver los diferentes elementos o sentidos que nos evoca el queso como son los ratones; o los campos castellanos a través de los ojos de Manolo Sierra. Por su parte, la artista Rosario Maroto se ha decantado por los pies, esa extremidad inferior de la cual se dice que a veces tiene un olor parecido al del queso; o los besos, ya que como dice el refrán “uvas, pan y queso, saben a beso” a través de la escultura de Miguel Luengo,  donde el pintor y dibujante muestra a dos ratones besándose. Y como no, en esta exposición no podía faltar el mítico ratoncito Pérez representado por María José Pérez Ceinos. Esculturas que sin duda recuerdan a la “Cow Parade” que recorrió gran parte de la geografía española.

Esta iniciativa va ligada al “Mercado del Queso”, que tendrá lugar el próximo 22 de septiembre en Villalón de Campos. Además los amantes del queso y demás visitantes podrán acudir a diferentes actividades tanto para niños como para adultos en el “Museo del Queso”, talleres de pintura, talleres donde aprender el proceso de elaboración o la importancia para la gastronomía de este alimento, así como para poder degustar este manjar[2].  










[1] http://www.villalondigital.com/?p=39


[2] http://www.villalondigital.com/?p=2257

domingo, 2 de junio de 2013

Fin de una etapa: Servicio de Voluntariado Europeo (SVE)



La vida está compuesta de etapas, unas mejores, otras peores, unas más largas, otras más cortas. Etapas que se transformarán en recuerdos para dar paso a otras. Por eso ayer después de un año en Oldenburg, Alemania, cerré mi etapa como voluntaria europea. En estos 12 meses muchas cosas han pasado. He trabajado en una asociación con inmigrantes: en la cafetería, en la guardería, en el despacho, he aprendido alemán y he conocido a mucha gente. No sólo me he relacionado y he aprendido más de la cultura alemana, sino que también he conocido gente de otros países y continentes. He probado comida de diferentes sabores e intensidades. He asistido a festividades como el Nouruz, donde escuché música típica árabe y persa. También he escuchado y bailado al son de la música africana.
He vivido un verano, más bien otoño, por su temperatura, de festivales de música como el Kultur Sommer en junio o el Stadt Fest en julio. Me he recorrido de norte a sur, pasando por el este y el oeste de Alemania, visitando muchas ciudades, conociendo un poco más su historia, su cultura, he conocido una fiesta tan popular como el Oktoberfest en Múnich.

He aprendido aspectos políticos y económicos de la cultura alemana, ahora ya sé que es la GEZ, que Alemania es tan rica, por la cantidad de impuestos que pagan. Nadie dijo que la comodidad y el bienestar se regalasen. Se paga por tener una televisión, un portátil o una radio; por ir al baño en los centros comerciales o en la estación. Sus horarios lejos están de los que tenemos en España, se puede decir que mientras allí cenamos aquí ya están en completo silencio o en la cama. Pocos son los edificios de más de 4 plantas, y menos son los que tienen ascensor. Una excesiva obsesión por el reciclaje, separando hasta lo inseparable. Incluso en la universidad o en las academias de idiomas tienen diferentes papeleras para separar los residuos y deshechos. Después de un año aquí, me he medio acostumbrado a la temperatura de aquí, a que apenas exista el verano y que el invierno de paso al otoño. Pero quizás lo que más se me ha resistido ha sido la temporada de lluvias, día tras día sin parar. La bicicleta ha sido mi medio de transporte, pese a que después de varias caídas debido al hielo, la cogiese miedo, parece que al final volvimos a ser amigas. Como echaré de menos también el  poder beber por la calle, sin que te pongan una multa, el poder elegir mil y un tipos de refrescos, zumos y cervezas. El ir andando por la calle y encontrarme muebles usados con los que poder decorar mi casa.

He vivido momentos de cal y otros de arena con el fútbol español, ganamos en verano la Eurocopa y celebrarlo fue toda una fiesta, que orgullosos estábamos todos los españoles que nos reunimos en un bar para ver los partidos rodeados de alemanes. Pero también he vivido como hace poco dos equipos españoles fueron descalificados en la semifinales de la Champions League. He vivido el ambiente que se respira en un estadio de fútbol. Y así un sinfín de cosas más.

En definitiva, hechos y momentos que permanecerán en el recuerdo y que me han hecho abrir aún más mi mente ante nuevas realidades y culturas, y que seguramente den paso a una futura etapa de mi vida. ¡Hasta siempre Oldenburg!